|
A ver si lo entiendo. Ahora resulta que el velo, que permite a una mujer
pasearse agarrada de la mano de su amante por delante de las narices de
su marido sin que éste la reconozca, es un signo de sumisión.
Pero el hecho de que una chica de 14 años vaya con una microfalda
tan corta que va enseñando las bragas es un signo de liberación
de la mujer. Y que la sociedad exija a una mujer estar buena para conseguir
un trabajo, y hablo de un trabajo normal y corriente, no de uno que requiera
de una especial presencia física, es un signo de liberación
de la mujer. Y que pongas la tele y veas tetas y culos en todas las cadenas
a todas horas o que una modelo para lucir un vestido lo tenga que hacer
con los pechos al aire, eso tampoco es un signo de sumisión, sino
de liberación de la mujer. Ya.
Es curioso que sólo hablen de sumisión las féminas
occidentales que no tienen ninguna relación con el velo. El velo
es una prenda como cualquier otra. Las mujeres orientales no dicen: "Pobrecitas
occidentales, llevan pantalones, un signo de sumisión hacia el
hombre". Entonces, ¿por qué las mujeres occidentales se
hacen esas pajas mentales con el tema del velo? La sumisión sería
obligar por ley a que las mujeres llevaran velo y que aquella que no lo
hiciera fuera multada o recibiera un castigo. Eso sí que sería
sumisión. Pero si una fémina, libre y voluntariamente, sin
que nadie le obligue, escoge ponerse un velo o un burka o unos pantalones
o una minifalda o lo que ella quiera ¿quién cojones son
esas feministas botarates con el cociente intelectual de un chihuahua
para impedírselo?.
Josue Damia Ferrer i Ortells.
jdferrer@ozu.es
|