| Según el Presidente Zaplana " El acuerdo sobre
la lengua pone fin a la tensión civil". Confieso que le creía
persona más inteligente y sagaz ¡ pero me ha desilusionado !.
Le están manipulando como a un ingenuo pardillo.
El presidente de los socialistos valencianos, Joan Romero, le
acaba de marca un gol de los que, en el argot futbolístico, llaman
"de verbena". Ni siquiera un gol por "l'escaire" (por la escuadra, para
los que no sepan catalán) como suelen decirnos los fatuos comentaristas
deportivos de Canal 9, ad mayorem gloriam de D. Jordi; lo que aún
podría tener alguna explicación y hasta ser, aunque a regañadientes,
aceptado.
Las formas, particularmente en política, suelen ser la mayoría
de las veces tan importantes como el fondo. No es lo mismo denominar al
nuevo ente Academia Valenciana de la Lengua...¿catalana?, como Academia
de la Lengua Valenciana. Posiblemente para muchos sea lo mismo ¡pués
no señor!, como dice el aforismo popular no es lo mismo "gorra
de viaje que viaje de gorra".
La denominación que se pretende dar al nonato ente para la normalización
del valenciano, indica, per se, que volvemos a la indefinición
del valenciano, y si no al tiempo. Las tan cacareadas y vilipendiadas
normas del 32 nos van a parecer, si Dios no lo remedia, la máxima
exaltación del puro valenciano.
No dudo, todo lo contrario, de la buena fe y mejor intención
del Presidente Zaplana, pero su extremado interés en resolver a
marchas forzadas la cuestión de la lengua le está llevando
posiblemente, aunque él diga que "el acuerdo está lleno
de matices", a no matizar correctamente lo que se acuerda. Algo, por demás,
comprensible en persona que no habla ni puede sentir (si me equivoco,
que no lo creo, pido perdón) la lengua valenciana en profundidad,
por muy buena voluntad que ponga en ello. Mal puede opinar, por ejemplo,
de agricultura quien sólo ha visto el campo en la TV. Lo lógico
es que le ocurra como a aquel ministro de agricultura del chiste, que
en viendo un algarrobo muy cargado de algarrobas aún verdes exclamó,
muy ufano y con la característica petulancia de los políticos
"bueno, este año no se quejaran de la cosecha de habas"; o para
no ser tan exagerado como aquel otro que confundía los pomelos
con las naranjas.
El Presidente Zaplana dice que se ha necesitado mucho "consenso y comprensión"
para llegar al acuerdo. No dudo de su palabra pero me pregunto ¿
por parte de quien ?. A este paso el Sr. Zaplana acabará agradeciéndoles
a los catalanes la invención de la paella y de les falles.
Si los cimiento de la A.V.L. han de ser las normas del 32, se va a conseguir
tal jerigonza que, para entendernos, vamos tener que recurrir a los quipos
incas.
Seguramente se cree que porque en principio los miembros de la Academia
serán nombrados por el Presidente de la Generalidad va a nombrar
a personas de su gusto. De ilusión también se vive.
En realidad todo lo anterior lo podemos resumir con aquel chascarrillo
del estudiante que leyendo las notas de su examen decía: "Ya no
tengo ninguna duda que la historia se repite. ¡ Me han vuelto a suspender
!".
Quien quiera entender que entienda.
Juan Borrás (Gandia)
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