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La Guía ACTIV os propone esta vez una ruta cercana al
mar. Un recorrido por otra parte de Gandia, fuera de su núcleo
urbano. Os invitamos a pasear por el Grau: barrio de pescadores;
por el puerto de pesca y por el Club Náutico. Una ruta
marinera para que puedas conocer un mar de posibilidades.
Empezamos en el puerto, dedicado tanto a la pesca como
al transporte de mercancías. El puerto, que pertenece
al Estado, se empezó a construir en 1886 y se terminó
en 1893. Su finalidad era llevar el carbón a las industrias
de las comarcas interiores, gracias al ferrocarril Grau-Alcoi
que fue inaugurado en 1899.
En los años 60, el carbón perdió su importancia
y el puerto se dedicó a la exportación de naranja
y otros productos agrícolas de la huerta de la comarca.
Se exportaba al mercado nacional e internacional. Pero con la
mejora de las comunicaciones viarias, la naranja encontrará
mejor transporte por medio de los camiones.
Hoy en día, el puerto se dedica mayoritariamente a la
importación de papel para imprimir los periódicos
de la península.
Otra
de las actividades que se realizan en el puerto es la pesca.
Todos los días salen las barcas a pescar sepia, mejillones,
doradas, sardinas... en la costa mediterránea. Es conocida
por todos la importancia del pescado en la gastronomía
de la Safor, en platos como el caldo de anguila, el espardenyat
(arroz con pescado y conejo), la gamba con acelgas o la fideuà.
A primera hora de la tarde, poco después de entrar las
barcas en el puerto, se celebra la subasta del pescado. A las
5 de la tarde se reúnen compradores en la Lonja,
tanto del pequeño comercio como mayoristas, para adquirir
al mejor precio las capturas del día.
Una vez visitado el muelle y la subasta, vamos por el puente
de Sant Nicolau hasta las calles del Grau. Se piensa que ya
en el siglo XIII había casas en este barrio marinero
de Gandia, ya que Jaume I, cuando conquista el Castell de Bairén,
pasa una noche en una de las casas que había en el Grau.
Lo que hoy conocemos como el Grau, antiguamente sólo
era un grupo de casas, divididas por el barranco de Sant
Nicolau. Una parte recibía el nombre de barrio del
Lavadero, porque se encontraba un lavadero de lana, que después
sería el lugar donde los pescadores limpiaban sus redes.
Al otro lado del barranco, estaba el barrio del Grau, sólo
tenía 5 calles y un gran almacén para guardar
las mercancías del ferrocarril y de los buques. Este
almacén se llamaba Casa del Grau del Mar y tenía
una gran torre de vigilancia.
También, en la actual estación de Renfe, había
una ermita que fue derruida en los años 60. Se piensa
que esta ermita había sido una cárcel, ya que
entre sus ruinas se encontraron cadáveres con cadenas.
Las
fiestas del Grau se celebran el 16 de julio y están dedicadas
a la Virgen del Carmen, patrona de los pescadores. Cada año
sacan a esta virgen y a la Mare de Déu Blanqueta y las
pasean en barco por el puerto de Gandia.
En el mismo Grau y al lado del puerto, se encuentra la Iglesia
de Sant Nicolau. Es un edificio modernista de nave única
y planta rectangular con cinco capillas en el lateral derecho.
En la primera capilla vemos el lecho fúnebre de don
Vicente Calderón y de su esposa; en la segunda la Virgen
del Carmen; en la tercera, Sant Nicolau obispo; en la cuarta
capilla, encontramos el nacimiento de Jesús, y en la
quinta, la Mare de Déu Blanqueta (Nuestra Señora
de la Misericordia), que es la patrona del Grau.
Según cuenta la leyenda, esta virgen se la encontraron
en un buque en Barcelona y fue entonces trasladada a la Catedral.
Al día siguiente, desapareció y volvió
al buque donde había sido encontrada. Las autoridades
eclesiásticas decidieron no moverla del buque hasta encontrar
un lugar "a su gusto". Y fue en el Grau donde vino,
no desapareció y se quedó.
Desde
la iglesia, vamos paseando por la avenida de la Pau hasta el
Club Náutico. A la izquierda de esta avenida se
encuentra un gran número de tiendas de ropa, y a la derecha,
un muelle, siempre lleno de pescadores de caña.
El Club Náutico se funda en 1967 cuando un grupo
de propietarios de barcos deciden construir un lugar parar amarrar
sus embarcaciones. Actualmente tiene alrededor de 1.000 socios
que financian el club, aunque pertenece al Estado.
El Club tiene un restaurante con piscina, una sala de exposiciones
y diques para albergar toda clase de embarcaciones. Cada año
se celebran trofeos de pesca de altura y regatas de vela.
Y por último, volvemos al dique de la avenida de la
Pau para dar un paseo en barca. Durante media hora, se puede
ver toda la fachada marítima de Gandia desde el agua.
Un vista diferente y refrescante.

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