|
VISITE NUESTRO ZOO
Hace ya algunos años fui al cine a ver una comedia llamada Un pez
llamado Wanda con la convicción de que iba a encontrarme con el típico
humor inglés chabacano y escatológico hasta la médula. Al final di
gracias a Dios por haberme equivocado. Lo que vi fue una deliciosa,
elegante y, al mismo tiempo, desternillante sátira del falso
costumbrismo y refinamiento inglés y la chauvinista prepotencia yanqui,
un memorable enredo repleto de situaciones tan surrealistas como
brillantes.
Ahora, coincidiendo curiosamente con el ascenso al poder de Blair en el
Reino Unido, nos llega esta nueva comedia del mismo equipo en la que se
pretende realizar una desaforada crítica del feroz (y nunca mejor dicho)
ultraliberalismo especulador y destructor del bienestar. Pero no, no
voy a entrar en consideraciones políticas (eso lo dejo para los críticos
de la Nueva (?) Ola); voy a ceñirme a lo exclusivamente cinematográfico
(aun que me llame mucho la atención que en la película los
administradores y cuidadores del Zoo vivan expuestos en jaulas; ¿a
vosotros no?)
Criaturas Feroces no es una secuela de Un pez llamado Wanda, aunque por
el guiño final y algunos aspectos (la extraña verborrea de Michael
Palin, que parece una prolongación de la súbita cura de tartamudez de su
personaje en "Un pez...", y su intenso amor por los animales,
especialmente los exóticos). La trama es muy distinta; sigue habiendo
enredo, sigue habiendo equívocos (sexuales, casi siempre), situaciones
jocosas (la mejor: esa en que una pobre señora se hiere al caer por una
escalinata y el personaje interpretado por John Cleese piensa que es
una farsa y literalmente lame la sangre de la víctima, ante el asombro
de los visitantes), sigue siendo Kevin Kline (por partida doble) lo
mejor y Jamie Lee demuestra que ha mejorado considerablemente como
comediante. Incluso vuelve a haber dos directores...
Sin embargo, es de lamentar la mayor presencia del humor chabacano (el
involuntario "enculamiento" de John Cleese a Jamie Lee me parece un poco
de mal gusto) y escatológico (los frecuentes ataques de aerofagia del
magnate interpretado por Kevin) desvirtúan, a mi entender lo que podría
haber sido un nuevo e inesperado logra de la Fish Productions. Yo,
particularmente, sigo quedándome con Wanda y con la imagen de Otto
oliendo su peludo sobaco.
|