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Canales >> Cine >> Crónicas publicadas


Crónicas publicadas por Hugo Flores


[ Cartelera | Crónicas publicadas | Reportajes | Premios Hugo | Buzón ]


Calificación: Mala * Regular * * Buena * * * Muy buena * * * * Excelente * * * * *


 

¡OLVÍDATE DE MI! (Eternal Sunshine of the Spotless Mind)

Michel Gondry
Nota: * * * * *
¿BORRÓN Y CUENTA NUEVA?

Autor de afamados video-clips y director de la minusvalorada y muy interesante Human Nature, Michel Gondry vuelve a adaptar a la gran pantalla un asombroso guión del no menos asombroso Charlie Kaufman, responsable, entre otras, de la afamada Cómo ser John Malkovich o la inquietante Adaptation, quien, en esta ocasión, vuelve a penetrar en la mente humana con la precisión de una sonda cerebral, para desvelarnos los misterios que envuelven esa cosa llamada amor y, sobre todo, cómo nuestros recuerdos condicionan la percepción del mismo, así como nuestro comportamiento durante ese tránsito vital que coloquialmente denominamos relación de pareja.
La premisa es simple, a priori: chico conoce chica, chico y chica se enamoran, el amor se convierte en rutina, la rutina en desprecio, el desprecio en ruptura? Y luego viene la fase del olvido. Aquí es donde el guión Kaufman y la inquieta cámara de Gondry entran en acción, pues sabiéndose que todo olvido va precedido de una recopilación de recuerdos y su posterior selección en función de esa primera intención de olvidar, el film se pregunta qué pasaría si al recopilar esos recuerdos, reviviéndolos de manera precisa y no condicionada (por ejemplo, como propone la película, extrayéndolos de forma casi quirúrgica, basándose en complicadas técnicas más propias del cine de ciencia ficción que del clásico drama romántico) , redescubriéramos el amor perdido y la añoranza, el anhelo de aquello que, por unas circunstancias u otras, se perdió. Probablemente, nuestro subconsciente se resistiría a olvidar, preservaría algo, un entorno, un contexto, reservaría un lugar oculto en nuestra mente para que ese recuerdo primigenio que llamamos flechazo, pudiera, en un momento dado, revivir con toda su intensidad. Esa es la gran paradoja del amor: que (como todo lo que es realmente importante en la vida) sólo su ausencia o el temor a perderlo definitivamente, nos hace valorarlo en su justa medida, con la intensidad que requiere.

Explicado el fondo, conviene hacer mención también de la forma en que esa especie de viaje al interior de la mente se ve reflejada en pantalla. Sin pudor al utilizar los últimos avances en efectos especiales, rompiendo completamente la tradicional estructura lineal de la narración, alterando las coordenadas espacio-tiempo, utilizando una fotografía de guerrilla (desenfocados, encuadres heterodoxos, iluminación con linternas?),
 

ironizando incluso con el habitual rol de los intérpretes principales de la trama (tiene su gracia ver a un Jim Carrey melancólico pero sobrio, comedido, y, en cambio, a una Kate Winslet desenfadada, salvaje, casi histriónica), Gondry consigue, no sin el conveniente esfuerzo exigible al espectador formado (que ya las películas masticaditas
se han quedado para preadolescentes cerriles, gritones y pajilleros), transmitirnos
la angustia (la taladrante y atípica banda sonora ayuda mucho en ello) de dos amantes buscándose desesperadamente bajo las sabanas de una cama, la
desnudez y vulnerabilidad de un niño malquerido (impagable la escena de
la regresión infantil), la necesidad de vivir el presente reflejada en la belleza y el riesgo de un cielo estrellado contemplado desde un lago de sólido hielo, pero que puede resquebrajarse en cualquier momento? Son, todos ellos, detalles que conforman uno de los conjuntos más extraños, estimulantes,
románticos y, al mismo tiempo, tenebrosos que este humilde aficionadillo al cine ha contemplado en mucho tiempo. Por favor, si tienen oportunidad, vayan a ver esta película, pero háganlo solos o acompañados de su ser más querido. Puede que no les guste, pero seguro, seguro, que les hará reflexionar.
EN RESUMEN
Cruda y real como el olor a pescado en la Rue aux Fers; deslumbrante y onírica
como los falsos recuerdos de un replicante.
Lo mejor: Que los secundarios, especialmente Kirsten Dunst (¡la hija pródiga ha vuelto!), rayan a la altura de la excelente pareja protagonista.
Lo peor: Que habrá que esperar a los Oscar (anticipo candidaturas y premios
en muchas categorías) para que muchos se enteren de que esta película existe.

FICHA ARTISTICA.

Dirección: Michel Gondry.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 108 min.
Género: Comedia romántica.
Interpretación: Jim Carrey (Joel Barish), Kate Winslet (Clementine Kruczynski), Kirsten Dunst (Mary Svevo), Mark Ruffalo (Stan), Elijah Wood (Patrick), Tom Wilkinson (Dr. Howard Mierzwiak), Thomas Jay Ryan (Frank), Jane Adams (Carrie), David Cross (Rob), Ryan Whitney (Joel joven), Lola Daehler (Clementine joven).
Guión: Charlie Kaufman; basado en un argumento de Michel Gondry, Charlie Kaufman y Pierre Bismuth.
Producción: Steve Golin y Anthony Bregman.
Música: Jon Brion.
Fotografía: Ellen Kuras.
Montaje: Valdís Óskarsdóttir.
Diseño de producción: Dan Leigh.
Dirección artística: David Stein.
Vestuario: Melissa Toth.
Estreno en USA: 19 Marzo 2004.
Estreno en España: 24 Septiembre 2004.



 

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