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LA MEMORIA DE LOS PECES
Precedida
de un enorme éxito en los EE.UU. (de hecho, es ya la película
animada más taquillera de la historia), llega a nuestras
pantallas la última obra maestra de la factoría PIXAR,
pionera, por obra y gracia del talento creativo de un tal John Lasseter,
en el campo de la animación por computadora, cada vez más
alejada de los estereotipos de la casa Disney, con la que mantiene
un contrato de distribución hasta el 2005.
Lo primero que hay que resaltar es la total ausencia de villanos
en la historia (magníficamente escrita), centrándose
toda ella en una odisea de reminiscencias griegas, protagonizada
por Marlin, un pez payaso (este hecho genera ciertos prejuicios
sobre su personalidad) que ha perdido toda su familia, excepto a
uno de sus vástagos, un alevín de aleta corta llamado
Nemo, al que protege en demasía y que, en un acto de rebeldía,
es capturado por un buceador. A partir de ahí, se inicia
una incesante búsqueda por parte de progenitor, quien, con
la voluntariosa ayuda de Dory, una accidental y muy desmemoriada
compañera de aventuras, revela una valentía impropia
de su carácter.
Mientras tanto, Nemo entabla amistad y camaradería con una
heterodoxa comunidad de habitantes del acuario de un dentista, empeñados
ayudar al pequeño recurriendo a los más descabellados
planes de huída (atención a la sensacional parodia
de Misión: Imposible), temerosos de que se convierta en la
nueva víctima de la terrible sobrina del dueño.
A partir de estos elementos, la trama se va desenvolviendo con
continuos saltos situacionales, excelentemente engarzados, con un
sinfín de personajes pululando (a destacar los simpáticos
tiburones en terapia de grupo, las intrépidas tortugas surfistas,
un pelícano muy sociable y las bobaliconas gaviotas del puerto
de Sydney) e innumerables momentos que invitan a la
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carcajada (el momento cumbre es, quizás, el diálogo
de Dory con una gigantesca ballena) resolviéndose la aventura
en un final muy en la línea de las anteriores producciones
PIXAR, con cierta moraleja pero sin caer en la estúpida moralina
de uso corriente en Hollywood y alrededores.
Ni
qué decir tiene, la película posee una evidente carga
comercial, muy encauzada hacia el mercadeo de juguetes y regalos
en paquetes de comida rápida, pero ello no debe ser obstáculo
para valorar el film en su justa medida, ensalzando sus numerosos
aciertos, aunque sin dejar pasar pequeños defectos (cierta
falta de cinismo y mala leche) que no deterioran, en absoluto, un
conjunto más que brillante.
EN RESUMEN
Recomendada para ab-so-lu-ta-men-te todos los públicos.
Lo mejor: Los continuos equívocos de Dory respecto
al nombre del pececito perdido.
Lo peor: Que cierta crítica sesuda pueda prejuzgarla
antes de verla.
ARGUMENTO
La película cuenta el increible periplo de dos peces - Marlin
y su hijo Nemo - que se ven obligados a separarse en la Gran Barrera
de Coral, ya que Nemo es capturado por un buceador, y termina en
la pecera de la consulta de un dentista desde la que se divisa el
puerto de Sidney. Marlin, con la ayuda de un simpático pero
despistado pez llamado Dory, se embarca en un peligroso viaje para
rescatar a su hijo.
FICHA TÉCNICA
GÉNERO: Aventura
DURACIÓN: 100
CALIFICACIÓN: Todos los públicos
PRODUCCIÓN: GRAHAM WALTERS
DIRECCIÓN: ANDREW STANTON
GUIÓN: ANDREW STANTON
NACIONALIDAD: USA
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