|
¿DÓNDE ESTÁ
LA MAGIA?
Para ser francos, esta película merecería un 1,5,
en vez de los generosos
dos puntitos con los que la he premiado. Un servidor, que pasa
olímpicamente
de toda la parafernalia consumista que rodea ciertos eventos cinematográficos,
debe valorar las películas por sus méritos y no
por la atención obtenida a base de una agresiva campaña
publicitaria, que, seguramente, tendrá su continuación
con el desembarco de "El Señor de los Anillos",
por otra parte, un producto, a mi juicio, más fiable, a
priori, dada la calidad reconocida de la obra en que se basa y
la personalidad de su director, el "outsider" Peter
Jackson, en las antípodas - y nunca mejor dicho- del acomodado
Chris Columbus, un mediocre realizador, autor de
"joyas" de la talla de "Home Alone", que,
pese a su intención de respetar casi literalmente la obra
de Rowling, es incapaz de reflejar el espíritu de este
cuento, deudor de los Dickens y compañía, pero con
un componente mágico, inspirado en Tolkien, con ciertos
toques al más puro estilo Spielberg, pero que no le llega
a la suela de los zapatos a Las Aventuras de Guillermo.
Y eso que en esta superproducción, la más cara
del cine británico (con dinero yanqui, "of course")
no falta de nada: impactantes efectos especiales, actores británicos
de contrastada categoría, principiantes la mar de eficientes
(quizás el más flojo sea, precisamente, el protagonista),
una cuidada banda sonora, muy "déjà vu",
de John Williams, experto en estas lides, así como un tono
claramente infantil, pero respetuoso con el público adulto,
que, quizás, en otras manos más hábiles,
hubiese funcionado mejor.
Sólo una escena, la del partido de Quidditch, sobresale
del montón, poco bagaje para tanto dinero invertido. Sin
embargo, lo que no hace el talento, lo consigue la mercadotecnia.
Estamos ante un genuino producto Coca-Cola (curiosamente, el principal
valedor del film), de consumo rápido, fácil digestión
y deleite intenso pero efímero, una "pop-corn movie"
en toda regla, que ha agradado mucho a la autora del cuento (será
por los pingües beneficios que le ha reportado), pero que,
a la espera de "La Comunidad del Anillo", no logra contentar
al público más exigente.
Al fin y al cabo, lo que cuenta es que la gente pague la entrada.
|